jueves, 24 de septiembre de 2009

El modelo Bachelet

Cuando fue elegida como Presidenta de Chile en enero de 2006, Michelle Bachelet prometió ser un tipo diferente de político. Pediatra, madre de tres hijos y separada dos veces, fue la primera mujer en ser elegida Mandataria en un país de América Latina y que no era la viuda de un marido insigne. Prometió una "democracia ciudadana" con una mayor participación. Su primer gabinete se eligió de acuerdo tanto al género como al partido: la mitad de sus miembros eran mujeres, varias eran independientes y sólo dos tenían experiencia ministerial previa.

Ella rápidamente se metió en problemas, que abarcaron desde las protestas de los escolares hasta el caos del transporte en Santiago. Hace un año, su coalición, la Concertación, perdió las elecciones municipales, su primera derrota. No puede presentarse a las próximas elecciones presidenciales; sin embargo, si la Concertación gana, será en parte gracias a ella. Se ha convertido en uno de los líderes políticos más formidables de América Latina. Cuando The Economist fue a verla a La Moneda, el palacio presidencial, se mostró relajada y sin prisa, interesada en responder las preguntas extensamente más bien que con breves declaraciones.

¿Qué explica su cambio de suerte política? Su método consultivo de liderazgo puede haber parecido una "debilidad" a los tradicionalistas, en parte porque "las mujeres hablan con más suavidad", ella reconoce. "Aún hay mucho machismo y sexismo". Pero los chilenos han llegado a ver que ella "muestra empatía", que es como una figura maternal que los está protegiendo y quien había estado "al mando" cuando atacó la recesión, agrega. En la práctica, no obstante, se ha visto obligada a realizar ciertas concesiones, al traer a algunos peso pesados políticos al gabinete y al delegar más.


Una segunda razón es que, mientras se aferraba al rigor fiscal (con cierto costo político), ella optó por hacer de la protección social y la promoción de una igualdad de oportunidades su prioridad principal. Su gobierno está construyendo 3.500 salas cuna para los niños más pobres. Introdujo una pensión estatal mínima universal y extendió la atención de salud gratuita para que cubriera varias condiciones graves. Su política habitacional ofrece casas de mejor calidad, en barrios modelo. Pero sus esfuerzos por reorganizar la educación han sido decepcionantemente tímidos.

Tomará tiempo y estudios antes de saber si estos programas funcionan. Sin duda, pasó un tiempo antes de que éstos dejaran su marca en Chile; "una sala cuna no es sexy", manifiesta Bachelet. Pero equivale a uno de los intentos de más largo alcance por combinar el crecimiento económico y un estado benefactor en América Latina. Eso es una crítica tácita al argumento de Hugo Chávez que sólo su revolución puede abordar la desigualdad en la región. Y esto sugiere que la carrera política de Bachelet está lejos de terminar.

Fuente: The Economist

CANTERAS, COMUNA DE QUILLECO Reconstrucción de la casa de O’Higgins

Por Osvaldo Cáceres González
Arquitecto
Se cumplieron el año pasado diez años del proyecto Fondart al que postulamos con el Instituto de los O’Higginianos de Los Ángeles para estudiar la reconstrucción de la casa de O’Higgins en Las Canteras.
Esta idea venía desde que se fundó el Instituto O’Higginiano de Los Ángeles por don Raúl Garretón, del cual era secretario general don Pedro Sánchez. El señor Garretón nos invitó en ese entonces a Las Canteras, a conocer el lugar donde estaba el castaño que se dice plantó O’Higgins, cuando este se hizo cargo de la hacienda, a su regreso de Inglaterra y donde construyó su casa en 1804.
Esta casa fue destruida durante la Reconquista Española, quemada y destrozada a hachazos, pues era de madera, luego que O’Higgins y su familia emigraron a Mendoza a participar en la formación del Ejercito Libertador, con el cual volvió triunfante en 1817. Pero O’Higgins no volvió a Las Canteras.
El objetivo del proyecto Fondart, presentado en 1998 con el presidente del instituto O’Higginiano de Los Ángeles, profesor Alejandro Mege, fue financiar el estudio histórico, realizado por el profesor Tulio González, así como el estudio arqueológico realizado por el arqueólogo Fernando Brusse y el estudio arquitectónico, por Osvaldo Cáceres González.
En esa oportunidad, se realizaron planos, maquetas, videos y memoria del proyecto. También se hizo un proyecto de paisajismo, a cargo de la Sra. Calonge y se han hecho exposiciones en diferentes lugares de los planos y maquetas. El profesor Pedro Sánchez, quien ahora dirige el Centro Cultural Las Canteras de O’Higgins, ha organizado por tercera vez este año en octubre una feria artesanal en el mismo lugar de propiedad del Instituto O’Higginiano con éxito donde se ha mostrado el proyecto.
Creo que después de diez años de gestión, de exposiciones, etc., estamos llegando a poder materializar el proyecto, del cual está el anteproyecto realizado y el proyecto de la primera etapa, que corresponde la vivienda de la familia O’Higgins queda hacia el norte y posee a ambos lados, al oriente y al poniente, corredores, como los referidos por O’Higgins, cuando vendió la hacienda a Manuela Bulnes, durante su exilio en Lima desde 1823, hasta que murió en 1842.
Ha sido un proceso largo en el que hemos tenido ayuda -eso sí, mucho menos de la solicitada- pues a los antiguos alcaldes de Quilleco no les interesó el tema. Pero el actual ha comprendido la importancia comunal, provincial, regional y nacional de la reconstrucción de la casa de O’Higgins. El Ejército también nos ayudó en la prospección en el lugar cuando estábamos haciendo el estudio arqueológico. Y esperamos que nos siga ayudando más adelante, para la reconstrucción y la mantención de la casa, al igual que lo hizo la Armada nacional con la casa de Arturo Prat en Ninhue, lo que sería un verdadero Centro Cultural para la comuna y la región, dentro de los proyectos de centros culturales que ha propiciado el gobiernos para localidades con mayor a 50.000 habitantes y también para otras menores, como proyectos Bicentenario, aunque se esté planteando con retraso solamente ahora.
El costo de la reconstrucción de la casa no pasa de los 600 millones de pesos, o sea, un millón de dólares. La casa además de lo descrito tendría una bodega al sur de la vivienda misma destinada a un museo de la familia O'Higgins y una capilla que es al mismo tiempo una atalaya hacia el oriente bajo la cual iría una oficina de atención al público y baños, ventas de recuerdos, todo en un solo edificio de madera, techado con tejas. También posee un parque donde se integrará el castaño y un espacio de estacionamiento y de reuniones al aire libre. Al poniente del terreno -que tiene prácticamente una hectárea, 10 mil metros cuadrados- se piensa que debería ser necesario ampliar el terreno, pero eso está en calidad de gestión.
Hay un solo problema en este momento, que está retrasando el llamado a licitación del proyecto definitivo por la Municipalidad de Quilleco a través de ChileCompra, para lo cual hay fondos ya conseguidos regionales. Pero el problema es previo, cuando se compró por el Instituto O’Higginiano de Los Ángeles, éste no tenía personalidad jurídica y tuvo que comprar el Instituto O’Higginiano de Santiago. Se sabe que cuando se recolectó el dinero por el Sr. Raúl Garretón en Los Ángeles, nada aportó el Instituto O’Higginiano de Santiago. Ahora, que dirige el Instituto O’Higginiano de Santiago el Sr. Pedro Aguirre Charlín, creemos que se resolverá este problema, pues se estaba hablando de solamente entregar la mitad del predio, lo cual sería absurdo y limitaría la amplitud del proyecto.

Fuente: Diario La Tribuna