martes, 29 de junio de 2010

Mejoría en Simce

Mucho se ha hablado de Educación y de los bajos resultados obtenidos en el Simce, que creo es meritorio hacer notar logros, aunque pequeños en comparación con establecimientos particulares, pero que han sido notorios en las últimas mediciones.
En forma lenta, pero con seguridad, hemos ido subiendo los puntajes, llegando a tener en la actualidad el mejor Simce de la comuna de Quilleco. Publicar este logro estimulará a docentes, alumnos y apoderados a seguir comprometidos con la educación y formación de sus hijos.
En medio de este mundo en el cual se destacan acciones negativas, en desmedro de las que edifican y fortalecen, como director del liceo Isabel Riquelme, informo a la comunidad de Las Canteras y sectores adyacentes, que el establecimiento que dirijo mejoró ostensiblemente su desempeño en la evaluación Simce 2009. Docentes, alumnos y comunidad liceana en general estamos felices.
Según lo publicó el Ministerio de Educación, el cuarto básico superó puntuaciones de años anteriores en forma significativa, sobresaliendo en educación matemática y comprensión del medio natural. En matemática, se obtuvieron 19 puntos más que el puntaje promedio 2007. En comprensión del medio, 22 puntos más que el promedio 2009 en establecimientos de similar grupo económico de todo el país.
En comparación con el Simce 2007, el octavo básico aumentó en 50 puntos en lectura 32 en matemática, 49 en comprensión de la naturaleza y 33 en comprensión de la sociedad. Los puntajes promedios oscilan entre 252 y 281 puntos. Estos puntajes indican que el promedio del liceo es significativamente más alto en relación a la evaluación anterior o con establecimientos educacionales del mismo grupo socioeconómico. Todos los puntajes indican que la medición ubica a estos cursos como los que tienen mejor resultado en la comuna de Quilleco, superiores a todos sus congéneres, tanto municipales como particulares subvencionados.
Este es el logro de docentes y el equipo técnico, comprometidos con su quehacer y con el establecimiento, recibiendo felicitaciones especialmente los profesores Irma Peña Fernández, Marta Fuentes, Nelson Rivera, Evelyn Lagos y Pedro Sanhueza.

Eduardo Vielma Escamilla
Director

martes, 22 de junio de 2010

Los recursos en Educación

El tema del financiamiento de la educación con recursos públicos ha sido un problema permanente -y bien lo saben las instituciones de educación superior que mantienen altísimas deudas, que crean nuevas carreras o bajan los puntajes de ingreso para mejorar sus matrículas- que tiene a la mayoría, sino a toda la educación municipalizada en permanente déficit financiero y constituye su mayor preocupación equilibrar sus presupuestos, dado que siempre los recursos resultan insuficientes en especial porque la subvención que reciben de parte del Estado depende del número de alumnos y de la asistencia a clases que registren cada día.
Dado este sistema de financiamiento, reconocido transversalmente como insuficiente, además de perverso por cuanto castiga a los sostenedores que ofrecen el servicio educativo por culpa de los beneficiarios - los alumnos - que no asisten a recibirlo, la tarea de las instituciones escolares para sostener el sistema es, entonces, la de aumentar su matrícula y lograr que los alumnos tengan la mejor asistencia posible, la que, por otra parte, es un factor que influye en el rendimiento escolar. Ahora bien, si a este panorama se agrega la presión por los resultados académicos obtenidos -Simce o Psu- que orientan a las familias a matricular a sus hijos en establecimientos educacionales con mejores rendimientos, la situación provoca la tentación de intervenir la información o modificar los procedimientos para mantener o, mejor aún, aumentar la clientela. Así ocurre, por ejemplo, cuando se duda que los resultados del Simce sean realmente representativos, habiendo un número importante de alumnos que no asisten a rendirlo y que coinciden con aquellos con más bajo rendimiento escolar. En el caso de los alumnos que deben rendir la PSU y para mostrar resultados auspiciosos que sean un buen atractivo para captar nuevos estudiantes, existen establecimientos que modifican los programas de estudio "sacrificando" algunas asignaturas, especialmente aquellas que no consideradas en dicha medición, para dedicar mayor tiempo a la preparación de las que sí son medidas, desvirtuando el verdadero sentido de la educación cuya influencia debe ir mucho más allá de la simple adquisición de una parcialidad del conocimiento o de determinadas habilidades intelectuales, despojadas de los valores que sustentan la estabilidad y el bienestar social.
El que los recursos económicos provenientes del Estado que reciben los sistemas educativos dependan de la asistencia de los alumnos a clase lleva consigo que la estadística que se registra oficialmente no siempre sea coincidente con la efectiva presencia de los alumnos en la sala, hecho que no sólo distorsiona la realidad, sino que afecta la visión y la credibilidad en el sistema educativo y su influencia en la adecuada formación de las nuevas generaciones. Adecuar el financiamiento, a las necesidades reales de la educación, otorgando una subvención escolar por matrícula y no por asistencia, con los debidos controles que eviten las distorsiones sobre su forma de obtenerlos y uso que sea les da, con drásticas sanciones que desincentiven su vulneración, puede constituirse en un elemento importante para que los sistemas educativos, menos preocupados del financiamiento, puedan centrar su atención hacia lo que ocurre en las salas de clases a través del fortalecimiento de las Unidades Técnico-Pedagógicas, que deben ser el control de calidad del proceso enseñanza y aprendizaje, llevando a los Consejos Técnicos y Administrativos la información, el análisis y la búsqueda de respuestas posibles a la problemática de la vida escolar, cuyas soluciones pasan, directa o indirectamente, por un tema de recursos humanos y materiales y de la gestión de los mismos, de modo que las intervenciones -externas o internas- para mejorar los rendimientos sean más permanentes que transitorias. Si el desfinanciamiento continúa siendo uno de los factores que impide la obtención de mejores resultados académicos y un elemento que conduzca a la realización de prácticas que alejen a la educación de los objetivos que le son propios, los cien años que pronostica el Ministro de Educación, necesarios para mejorar algunas áreas del conocimiento o del sistema educacional en su conjunto, puede llegar a ser una profecía autocumplida.

Por Alejandro Mege

jueves, 17 de junio de 2010

Psicosis mundialera

Por Erick Polhamer

Cuando a inicios del siglo XX Carlos Marx dijo “La Religión es el opio del pueblo” el fútbol estaba en pañales. La revolución bolchevique estalla el año 1917, no en la ya industrializada ciudad de Londres como Marx lo ha­bía vaticinado sino en la agraria Rusia de los zares, lo que demuestra que el plasmador del Manifiesto Comunista no era profeta. Por esos años los fut­bolistas jugaban por tres motivos: por­que les gustaba jugar el bello deporte del fútbol, por amor a la camiseta y por ganarse los porotos, como decimos en Chile, de manera metafórica. Ni a Marx ni a Engels se les ocurrió pensar que un día el verdadero opio del pue­blo iba a ser el violento negocio polé­mico del football rentado.

Para mitigar la angustia existencial u olvidarse por un rato de una sociedad podrida, el ciudadano opta por diver­sas formas de conciencia alienada: el alcoholismo exagerado, el hechizo te­levisivo, la robotización, la ansiolítica ambición económica desenfrenada y esta sicopatología de la vida cotidia­na llamada Pasión por el football.

La diferencia básica entre la neurosis y la psicosis –dice Sigmund Freud-es que el neurótico se percata, se da cuenta, tiene una percepción de la misma: sabe que está neurótico; du­rante el episodio sicótico la persona no se da cuenta, no le cae la teja de que no está en sus cabales; es en es­tos estados de conciencia cuando, por ejemplo, el boxeador Carlos Monzón, asimilando mal el refrán “quien te quiere te aporrea”, empuja a su novia desde el balcón al cemento desde un alto piso y así de crudo: la mata. Dicen que el púgil había leído a Diógenes. Una vez pasaba Diógenes por una pla­za, por un ágora de Atenas, apogeo del siglo V .a.c y ve a tres mujeres muer­tas colgando de la rama de un roble, ahorcadas. Dice: “ojalá todos los árbo­les dieran los mismos frutos”. Esta era una anécdota. Sigamos con el football.

Está claro que las atmósferas premun­dialeras son bastante sicotizantes: la pega de las agencias de publicidad por elaborar del modo más efectivo eso que algún sociólogo lúcido llamó Las Formas Ocultas de la Propaganda, vender avisos publicitarios a granel, crear formas de identificación emocio­nal irracionalista en el psiquismo de la masa popular adicta al opio del fútbol, es dura, pero bien se paga en cash.

El football es un juego hermoso. Como todos los juegos. El fútbol se estropea cuando priman las mafias económicas sobre los artistas del deporte que son los futbolistas y los entrenadores, los cuales, por pecado de inercia, coope­ran, indirectamente, con esas mafias ¿Qué dice la voz del futbolista? Pato Yánez, se manifestó sumamente mo­lesto con ciertos dirigentes alieníge­nas practicantes del viejo ejercicio de la explotación del hombre por el hom­bre. Tito Foullouix “Los ingenieros comerciales le mataron el alma a Ca­tólica” (habría que especificar cuáles. Sé de ingenieros comerciales santos).

La peste emocional ha asesinado ju­gadores por meter un autogol; los hijos de Carlos Caszelli fueron apedreados al entrar a clases por que al Chino se le fue un penal contra Austria. Cuando Uruguay vence en el Maracaná a Bra­sil en el Mundial del 50, decenas de bra­sileros se suicidaron al final del parti­do arrojándose desde la altura al duro cemento mortal. Si eso no es psicosis…

La Historia de la Estupidez Humana es una trilogía sociológica que consta de tres tomos. No hay que ser Einstein para inferir que una persona transida en estado de alienación competitiva bañada en peste de plaga emocional (las emociones son maravillosas, las horrorosas son aquellas que emanan de una esfera emotiva dañada) y que es capaz de escupir el rostro de otra persona porque es de otro equipo o na­ció en otro país, está subsumida en las nieblas peligrosísimas de la sicopatía.

Otra cosa: cuando decimos Chile jue­ga contra Honduras, se trata de una metonimia ¿Qué es una metonimia? Un figura retórica de pensamiento que trata de asimilar la parte por el todo o el todo por la parte. Los piropos son metonímicos ¿Qué linda le queda su minifalda roja mijita? El subtexto es claro: la bonita, la que es entera rica es ella. La parte es la minifalda. Ocupa el lugar del todo (la mujer, la mina, la musa, la musaraña), etcétera. Un gran número de chilenas y chile­nos no está ni ahí con el mundial de fútbol. Están ocupados de asuntos mil veces más importantes: salvar el pla­neta, eliminar la pobreza, optimizar la educación, aumentar la felicidad humana, pensar un país equitativo, visitar centros de observación astro­nómica, cultivar la serenidad y el estoicismo, crear áreas verdes, prac­ticar otros deportes, leer los clásicos –Quevedo, Góngora, Borges, Ernesto Sábato-, orar por la salvación de los seres queridos (¿qué ser puede ser no querido?), trasladar a las manadas pe­ligrosas de perros vagos de las ciuda­des a áreas donde se sientan en equi­librio con los ecosistemas, etcétera.

Desde mi perspectiva entiendo el fer­vor futbolero por éste y todo otro Mun­dial. Lo siento: el ‘62 en Chile fue una fiesta universal. De mito hay harto, como en casi todo, pero el mito cuando no da vida mata; el Mundial del 62 en Chile fue tan bueno que dio para mi­tologías. Cada partido es una película. Los mejores jugadores del mundo com­piten entre sí para llegar lo más arriba posible (un arriba que sólo existe en la imaginación, en última instancia, por cierto). Marcelo Bielsa, “El éxito dura un minuto”, “Al otro día se olvida todo”. Otra cosa es ponerse demasia­do opio en las venas abiertas de Shile Shile lindo y ponerse chovinista y a la vela ¿Qué es el chovinismo? Confundir el normal, necesario, hermoso y sano amor al país de donde oriundo se es, con usar de pijama la bandera de ese país durante treinta días con sus noches a la espera del debut de la selección chilena de fútbol versus la selección de Honduras, empapado en el delirio esquizoide de que hay sólo un país hermoso ( el de uno), pensamiento con­vergente que por añadidura tenderá a ponerle el balde en la cabeza al faná­tico a ultranza, quien caerá, sin darse cuenta, en el mal de la miopía, odian­do todo lo que se mueva y que no sea la flameante bandera del país de uno.

Afortunadamente, los mejores jugado­res, entrenadores y dirigentes nobles de todos los tiempos en la Breve His­toria del Fútbol –Jules Rimet, Franz Beckenbauer, Elías Figueroa, Pelé, Maradona, Sergio Livingstone, Leo­nardo Pollo Veliz, Fernando Riera, Leonel Sánchez, Alexis Sánchez, Ha­rold Mayne Nicols, Claudio Borghi, Marcelo Bielsa y tantos otros- de­fendiendo, dejando todo en la can­cha por los colores propios, jamás ca­yeron en la psicopatía de no ver que todas las flores son necesarias en el jardín donde caben todas las flores.

Mientras el amor a la patria no se dis­torsione en irritable chovinismo odioso y el amor deportivo universal domine sobre las bajas pasiones confusas, cómo no gritar conciudadanos ¡viva Chile! cuando la Roja de Todos, nosotros, los adictos a la droga impune del balompié, veamos salir a la cancha, emocionados –cómo no- una vez más, a la oncena popular, bajo el caliente sol hermo­so del hermano continente africano.

sábado, 20 de marzo de 2010

Las luces y las sombras de la primera semana de Sebastián Piñera en el poder

"Descoordinación" entre los ministros, "desprolijidad" y "falta de prudencia política" en el nombramiento de gobernadores -que terminó en conflicto con la UDI- y el retraso en la venta de las acciones de LAN aparecen entre los puntos negativos. El "primer gol": la aprobación del «bono marzo». Guzmán, Navarrete, Bellolio y Joignant dan sus distintas visiones del debut del Presidente y sus ministros.


Guzmán: "Hay descoordinación y puede ser evitada"

"De que hay síntomas de descoordinación nadie puede dudarlo". Ese es el diagnóstico del sociólogo y decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, Eugenio Guzmán , al analizar la primera semana del gobierno de Piñera. Y se pregunta: "¿ Cuánto de esta descoordinación puede ser evitada? Y la verdad es que, en parte, sí ".

Por ejemplo, afirma, el aumento del royalty minero -que el ministro Golborne descartó y luego señalaron como posible Rodrigo Hiznpeter y Ena von Baer- "es un tema que no siquiera parece tener mucho sentido el plantearlo en estos momentos", cuando ni siquiera se ha dado el plan oficial de reconstrucción.

Sobre el atraso en la venta de las acciones de LAN de Piñera -primero el plazo era el 11 de marzo y se extendió post-terremoto hasta el 30 de abril- señala que, pese a que se trata de "un asunto privado, que el gobierno como tal no tiene que responder, pues está en manos de los asesores legales y financieros del Presidente, lo que sí no se puede ignorar es que se trata de un tema que seguirá estando en agenda, y ello implica la necesidad de tener una estrategia para anticiparlo a futuro ".

Sobre los reclamos del gremialismo por la designación de gobernadores, Guzmán apunta a las formas y cree que al equipo de Piñera simplemente " le faltó prudencia política ", ello, considerando que la UDI -con dos senadores en la Región de más peso político- ya había "asumido" la nominación de un intendente pro RN en la Metropolitana.

En todo caso, destaca el " primer triunfo " del gobierno con la aprobación del «bono marzo» y el que la " oposición aún no logra instalarse ni menos aún reponerse de la derrota de enero". Eso sí, Guzmán hace hincapié en que al gobierno "el terremoto lo ayuda", pues sus descoordinaciones no están en el foco de la "mayoría de los chilenos, que no están conectados con estos tema, les parecen opacos en estos momentos". Así, puede "no parecer dramático lo que está sucediendo; sin embargo, en política los fenómenos de descoordinación generan estados de ánimo, búsqueda de culpables y fricciones. Y en una situación de normalidad serían graves ".

Navarrete: "No confundir urgencia con atarantamiento"

Si bien señala que "es pronto para una evaluación seria", el abogado DC Jorge Navarrete cree que en estos días " se han evidenciado algunas señales preocupantes y que distan mucho del tan cacareado eslogan «la nueva forma de gobernar»".

Navarrete parte por criticar al Presidente por "haber asumido habiendo faltado en forma flagrante a un compromiso que él mismo contrajo con la ciudadanía durante toda la campaña: no se ha desprendido de su participación accionaria en LAN y sigue siendo el dueño de un canal de televisión".

Asimismo, califica de " desprolijidad inexcusable " que al 11 de marzo no hubieran estado nombrados todos los intendentes y gobernadores.

Añade que " la falta de coordinación y complicidad entre los ministros también ha sido notoria ". Y señala "las contradicciones con motivo de temas tan sensibles como el impuesto específico a las bencinas o el royalty minero", diferencias que se produjeron entre los ministros de Hacienda y Economía, y de Interior y Minería.

Navarrete advierte que estas contradicciones "evidencian poco afiatamiento del equipo", pero cree que también pueden ser consecuencia "del propio carácter y talante del Presidente, cuya capacidad de trabajo nadie pone en duda, pero que debe aprender a delegar y confiar tareas y responsabilidades a sus colaboradores".

Para Navarrete, el Presidente de la República "tiene que tratar de hablar menos" y explica que "su generosidad verbal no sólo lo sobreexpone , sino también devalúa la voz oficial del gobierno".

El abogado reconoce que "hay cuestiones que se subsanan con tiempo, como la falta de «Estado en el cuerpo»", pero aclara que otras, "como la escasa sensibilidad política o el mal manejo de las expectativas pueden resultar muy caras para el éxito del gobierno".

Por lo mismo, recomienda "no confundir el sentido de urgencia con al atarantamiento o la improvisación... se nota entusiasmo y mística, pero no por madrugar amanece más temprano", recuerda.

Bellolio: Aterrizaje "sísmico", con "errores no forzados"

"Sísmico", con "una serie de errores no forzados". Así califica el abogado y cientista político, Cristóbal Bellolio, el aterrizaje de Piñera y sus ministros en La Moneda. Para Bellolio, que estuvo con ME-O en primera vuelta y con Piñera en el balotaje, la primera semana del gobierno ha sido "un poco sísmica, paradójicamente. Ha sido accidentado por una serie de errores no forzados , como el incumplimiento de la venta de las acciones de LAN, que hace ruido innecesario , la demora en las designaciones de gobernadores, seremis y jefes de servicio, lo que relativiza la promesa de gobernar con sentido de urgencia".

Además, advierte que en estos "errores no forzados" es donde " se juega la credibilidad del Presidente ". Cita como ejemplo el caso del royalty -donde el titular de Minería cerró la puerta y luego la abrió su par de Interior y la vocera- y recalca que estos episodios se dan "por el estilo arrasador de Piñera, por su exceso de entusiasmo más en el resultado que en el proceso. E stamos frente a grupo (de ministros) que tiene ansiedad y esa ansiedad, unida al temperamento del Presidente, puede causar desprolijidades ". Bellolio matiza, en cambio, en el caso de la falta de un conteo oficial de víctimas del terremoto en la primera semana (se dio esta mañana): "Hay responsabilidades compartidas con el gobierno anterior", aunque acota que " le falta destreza política a la derecha ".

Sobre los ripios en la vocería -en Palacio fueron mal evaluadas las declaraciones de Ena von Baer diciendo que Piñera no había cumplido su compromiso de vender LAN antes del 11 de marzo- dice que "ella no estaba en los planes originales como vocera. Con ella se hizo una apuesta y hay que verlo con el tiempo, no se la puede hacer pedazos a la primera". Sí lanza sus dardos a la UDI por los reclamos del partido a Interior a raíz del nombramiento de los gobernadores. "Si le pide a la oposición una tregua y colaboración y hay un partido de gobierno quejándose, me parece que se lee un tanto mezquino... pero la sangre nunca va a llegar al río... Piñera sabe que no puede gobernar sin la UDI". Lo que sí destaca y aplaude como "primer gol" es la aprobación del «bono marzo».

Joignant: "La suerte de Piñera es que la oposición está «lost»"

El cientista político Alfredo Joignant usa una sola palabra, " impresentable ", para calificar el retraso de Sebastián Piñera en deshacerse de sus acciones de LAN. "Es impresentable que el gobierno alegue retrasos de Celfin. O Celfin es una empresa realmente incompetente, o hay en Piñera una reticencia real a desprenderse de sus acciones, de las cuales no tengo dudas de que al final de día se va a desprender".

Añade que "pienso que esto puede leerse como que el Presidente cree que porque está recién electo y además en tiempos de catástrofe, tiene un poquito derecho a hacer cualquier cosa, a tener un comportamiento un poquito abusivo, y eso no es así".

Recuerda que el propio Ricardo Lagos, al inicio de su mandato, tuvo un comportamiento muy autoritario. "Hay algunos parecidos: Lagos le puso plazos a sus ministros, en particular a Michelle Bachelet, mientras que Piñera lo hizo con Lavín, al que de paso está literalmente asesinando, porque le pone metas que son imposibles de cumplir en esta catástrofe".

Para Joignant, contradicciones sobre el impuesto al Royalty o a los combustibles al interior del gabinete tienen su origen en un debate ideológico en la propia derecha. "Más que contradicciones entre los ministros, creo que hay algunos que se están dando cuenta de que gobernar en tiempos de catástrofe es distinto e implica gobernar con la cabeza, no con la ideología ". También atribuyó los problemas de Piñera en materia de nombramientos a dificultades de rango salarial entre el sector privado y el público, "donde las rentas son menos atractivas".

A su juicio, la mayor suerte que ha tenido en su primera semana de gobierno Piñera es que la oposición está "« lost in the space »", como dice. Y explica: "La Concertación está perdida en el espacio, francamente me asombra cómo una comunidad de hombres inteligentes, que supieron gobernar Chile durante 20 años, está sumida en la confusión. Y como el adversario de Piñera está tan confundido, tan choqueado, eso le permite a él darse algunos lujos, como aplazar la venta de las acciones de LAN o dilatar nominaciones importantes, disimulando cuáles son razones de fondo".

Fuente: Diario La Segunda

viernes, 19 de marzo de 2010

Explicando lo inexplicable

Escuchar a la ministra vocera, joven y talentosa, dando explicaciones por el retraso en la venta de Lan no puede sino resultar un poco decepcionante para quienes todavía creemos en la existencia de ciertas reglas en la vida pública. En efecto, culpar a Celfin no sólo es completamente inverosímil, sino que además hace dudar respecto del grado de confianza que los chilenos podemos depositar en el nuevo gobierno. Pero también es decepcionante porque la función de los ministros es gobernar el país, no gastarse explicando los incidentes financieros de Piñera. Desde todo punto de vista, y supongo que esto lo admitiría el más acérrimo de los piñeristas, es lamentable que los ministros estén perdiendo su tiempo y energía en explicar lo inexplicable, dando la cara por algo que, simplemente, no es su problema. Es una especie de “privatización” de los ministros. Nunca pensamos que Piñera llegaría tan lejos. Por cierto, la ministra sólo se hunde más intentando esgrimir que no es “tema de gobierno”: desde el minuto en que Piñera no verificó su promesa, la cuestión se transforma en asunto gubernamental, guste o no. Otro secretario de Estado fue más lejos, y acusó de mal gusto a quienes preguntaban sobre este tema, como si pudiera ser impropio inquirir por los compromisos adquiridos durante la campaña.

Piñera prometió vender antes de asumir, y no cumplió. Para peor, aún no es capaz de dar una respuesta satisfactoria. Es cierto que en el intertanto hubo una catástrofe, pero todo indica que las cosas deberían haber estado ya zanjadas el día del terremoto, que ocurrió tan sólo 12 días antes del cambio de mando. Por lo demás, la bolsa no interrumpió sus actividades. También cabe la posibilidad que Piñera haya tardado la venta porque las acciones bajaron luego del terremoto. En tal caso, podemos darnos por enterados: el Presidente sigue especulando y, por tanto, sus promesas están condicionadas al valor de sus acciones. Por último, quizás Piñera simplemente no quiso vender para ver cómo reaccionaba la opinión pública: por si pasa, como se dice en buen chileno.

Como sea, el caso es que ninguna de las tres explicaciones posibles es muy estimulante, pues todas dejan claro que el presidente es incapaz de realizar una demarcación clara y nítida entre lo público y lo privado, entre sus legítimos intereses personales y sus responsabilidades como Presidente de la república. Chile no es un juego ni una empresa, y la república merece cuidados y atenciones: por lo mismo, encabezarla exige tener plena conciencia de los deberes implicados. Es cierto que la Concertación no siempre hizo las cosas demasiado bien en este sentido —los cruces de veredas fueron demasiado frecuentes y, a veces, obscenos—, pero eso no constituye un argumento, menos aún si se pretende instaurar una nueva forma de gobernar. Además, sería de ciegos negar que, en esta materia, la derecha tiene que rendir un examen bastante más severo que la izquierda. Y si bien es innegable que Piñera no siempre observó estas reglas de modo muy estricto en el pasado —basta recordar su discusión con Allamand a propósito del caso Chispas—, uno esperaría mayor conciencia de lo siguiente: en un país tan presidencialista como Chile, ocupar la primera magistratura conlleva obligaciones infinitamente superiores a las de ser senador. Y no se trata de un problema legal, sino de un problema ético, porque —como diría Ricardo Lagos— el Presidente de Chile no puede necesitar una ley para cumplir con su deber.

En ese sentido, salvo que Piñera modifique radicalmente su actitud, su gobierno estará inevitablemente marcado por ese pecado original, por esa ambigüedad irresuelta. Podrá quizás hacer una buena gestión, es posible que resuelva muchos problemas y quizás se destaquen algunos ministros. Sin embargo, difícilmente su mandato podrá liberarse del estigma de haber permitido abundantes conflictos de interés en su seno, propiciados por el propio Presidente.

Dicho de otro modo, la república saldrá dañada porque cuando se mezclan los ámbitos de un modo tan abierto, a vista y paciencia de todos, el perjuicio es difícil de reparar. Violar las reglas por primera vez es difícil, pero luego puede convertirse en rutina. En ese sentido, lo de Piñera es grave por demasiadas razones. Alguien podría objetar que mis argumentos son nostálgicos, que estas cosas ya no importan, y que lo crucial hoy es ser eficiente, y que el resto importa poco. Por mi parte, sigo pensando que la buena gestión exige reglas claras, y que cuando esas reglas se hacen difusas, todo se confunde y todo se vuelve posible. Sigo pensando que los servidores públicos deberían estar libres de cualquier sospecha, y sobre todo el primero de ellos, el Presidente. Sigo pensando que la política es una actividad noble que impone cierto ethos. Sigo pensando, en fin, que mi abuelo no estaba tan equivocado cuando me enseñaba que las promesas son para cumplirlas y que lo público es distinto de lo privado.

*Daniel Mansuy es Master en Filosofía y Ciencia Política

Fuente: Diario El Mostrador


sábado, 20 de febrero de 2010

Carta abierta a Sebastián Piñera: Renuncie, hágalo por Chile

POR MARCELO MELLADO

Usted tiene que entender que para nosotros, los resentidos y otros grupos análogos, ver por la tele a tanto cuico feliz celebrando en la zona oriente y a tantas rucias de poto negro en la poniente, vitoreando histérica y arribistamente un triunfo que a todas luces es el producto de un cohecho generalizado, constituye un acto de ordinariez e impudicia insoportable, en un país cuyo eje identitario debiera ser la austeridad. Lo decimos por un cierto espíritu pos conciliar que impulsa no pocas iniciativas políticas, de la que su familia es tributaria, y la mía también.

No lleva ni una semana electo y el billete suyo empieza a ser protagonista. Pudor, pudor, por favor, pudor. No nos cabe duda que esa es una de las enseñanzas clave de una familia católica, el pudor. Y usted parece haberse olvidado de eso. Y para el sentido común su candidatura y posterior elección aparecen como un negocio impresentable. Usted es católico y si la impudicia aparece como su gran capital simbólico estamos más que mal. Como que tropicaliza el ambiente (respetando el mundo del trópico) y lo pone junto al mundo de los impostores políticos. Recuerde que usted está emparentado con familias aristocráticas (aunque usted no lo sea), pero austeras, y que a pesar de los crímenes contra la República que han cometido a lo largo de nuestra historia, algunos de sus representantes han contribuido a su grandeza.

Y ya que estamos en la cosa familiar tenemos el deber de comunicarle que su señora no estuvo muy atinada al meterse en medio de la conversación de usted con la presidenta, creemos que le faltó fineza. Y a usted le falta protocolo y delicadeza comunicacional. Y a su hermano, el impresentable, sáquelo de circulación sin mayores argumentos. Yo tengo uno que habría votado por usted, pero no por razones faranduleras, sino de ficción político-cultural, es decir, usándolo a usted como dispositivo táctico. El problema es que aquí hay un tema estratégico, su proyecto personal de negocios, que incluye ese mesianismo suyo que es una bomba de tiempo.

Yo no quiero ser analista, de esos que han proliferado como callampas, y que pretenden pautearnos la vida pública, pero que en el fondo no son más que registros patéticos de la arrogancia discursiva. Yo, más bien, me dedico a la subjetividad, a la medición de los otros pulsos de la vida despierta, fundamentalmente a eso que tiene que ver con la vida doméstica. Nadie se preocupa mucho de eso; y es en ese registro en que yo me refiero a usted. Y en este aspecto no cabe ninguna duda que, en este nivel de análisis, usted mismo aparece contribuyendo a la criminalización de la política, la de aquellos sujetos que ni siquiera llegan a enfrentar la famosa puerta giratoria, nos referimos a la delincuencia de cuello y corbata, que la derecha suele representar.

Sumado a esto, se nos impone la soberbia y prepotencia, don Piñera, de la ordinariez UDI, por ejemplo. Fíjese que aquí en donde vivo apareció una diputada picante, una tal Pupi o Pepa, que llegó al departamento de cultura de San Antonio a tomar posesión de la ciudad y quería apropiarse de un carnaval que se hace por acá (ya había comprado a las reinas de la jornada anterior), una especie de alcaldesa de Pelarco, para transformar a nuestras niñas en chicas de pasarela. Algo parecido hizo la UDI de la quinta región visitando la Intendencia, como lo deben estar haciendo a lo largo del país.
Por eso le pedimos y tal vez le exigimos que renuncie, ahora, antes de asumir, ¡hágalo por Chile!, como le pedían los momios al compañero presidente Allende. Usted va a entregar el país a la indecencia. Y cuando asuma, si lo hace, lo hará como el más despreciable de los que lo han hecho y debe atenerse a las consecuencias. Ya es notorio que usted, como le reprocha Longueira, no escucha a nadie, y que ese síntoma de megalomanía y autorreferencialidad (soberbia, abacanamiento, etc.) nos hará un daño indescriptible.

Yo, en este periodo pre y post electoral, he visto más tele y he podido noticiarme del país que lo eligió, he visto Yingo, SQP y programas matinales y noctámbulos, y a Schilling, y a Angie, y Pelotón, y me he podido dar cuenta que sé muy poco de esto que ustedes llaman Chile; no nos habíamos dado cuenta que la política es la extensión de la tele, es decir, ese gesto banal de lo público domesticado.

Lo único que le debe quedar claro es que de asumir, nunca más dormirá tranquilo, nunca más, porque el país B o el otro país, el paralelo, ese que estamos diseñando hace un rato largo los radicalmente Otros, le va a impedir el sueño. Hazte o hazme un favor, mándame al exilio, odio este país y, por ende, a ti también. Me iría por mí mismo, pero no tengo los medios, ayúdame a irme, expúlsame, azótame con el látigo de tu power. O, simplemente, avergüénzate de ser el engendro que eres (y renuncia).

Fuente: The Clinic

viernes, 29 de enero de 2010

Lo que queda después de las elecciones

En democracia la alternancia en el gobierno siempre la determina el pueblo a través del poder soberano de su voto, con el que indica, consciente o inconscientemente quién o quiénes serán los convocados a gobernar el país. En las elecciones recientes se pone término a cuatro exitosos gobiernos de la Concertación que entregan un país ordenado, respetado en el concierto mundial y con una sólida economía que permite mirar el futuro con optimismo. Sin embargo, para recorrer este camino fue necesario desplegar un intenso trabajo de recuperación y reivindicación social no exento de oposición y juicios tremendistas.
En el transcurso de estos días hemos podido escuchar todo tipo de autocríticas, desde la intervención del ex-presidente Ricardo Lagos, quien llama a entregar el liderazgo a las nuevas generaciones, hasta el emplazamiento que se hace a los presidentes de los partidos que integran la coalición, a quienes se responsabiliza de haber limitado la participación de militantes y también ciudadana en los temas que podrían haber cambiado el futuro de la Concertación. Todas las críticas son bastante razonables y previsibles, ya que la cultura dirigencial y militante, común en todos los partidos políticos de nuestro país, nos señalan conductas y prácticas que han llevado a las viejas generaciones a instalarse en cargos o a ser favorecidos a la hora de tomar decisiones relacionadas con la representatividad ciudadana, desplazando así, a las generaciones emergentes que durante décadas no han podido ejercer liderazgos políticos importantes. A este hecho objetivo hay que agregar otros aspectos que nos han llegado con la modernidad o con los nuevos modelos sociales y que cohartan la participación en política y tienen que ver con el dinero y con el poder económico para desplegarse en el mercado comunicacional. Dicho de otra forma, hoy que no dispone de recursos no tiene ninguna posibilidad de participar en política, aunque sea el portador de las mejores ideas y propuestas para la sociedad.
Lo que queda después de las elecciones, aparte de la carga emotiva de haber participado en la histórica y exitosa Concertación, es que se pudo haber tenido más capacidad para asumir los contingencias, para derribar los protocolos políticos que se transformaron en verdaderas camisas de fuerza (el que tiene, mantiene) no permitiendo la renovación y cambios de rostro en el escenario político. En definitiva, fuimos víctimas de los estilos dirigenciales plenipotenciarios que dieron rienda suelta a sus propios proyectos. También, en esta reciente campaña, de una pobreza casi extrema, en la Concertación pudimos constatar, una vez más, que el poder del dinero es la principal herramienta que permite instalar en el colectivo social, imágenes, slogans y mucha palabrería que termina provocando una gran rentabilidad electoral.
La Concertación en la oposición deberá seguir trabajando para profundizar todo lo que fuimos capaces de realizar y abrir debate sobre los nuevos temas que ya difundimos ampliamente en el transcurso de la campaña: un nuevo código laboral, modificar la constitución, nacionalizar el agua y asegurar una educación y salud pública de calidad, entre otros temas. Estar en la oposición significa aportar ideas y representar las demandas de la gente y no transformarse en contralores rabiosos señalando de lo que se debe y no se debe hacer; esto, con toda seguridad no lo vamos a hacer.

Mario Morales Burgos, Consejero Regional.

Fuente:Diario La Tribuna